Cada día hablo un poco menos.
Escribo y borro,
escribo y borro,
escribo y borro,
y lo dejo así.
Vacío.
Tal vez es una metáfora inconsciente,
no digo nada porque no hay nada que decir,
porque lo unico que hay
es vacío.
Tal vez todavía no encontré las palabras.
Cada día me cuesta un poco más hacerlo,
tal vez por eso cada día hablo un poco menos.
Mi problema es
que ya corroboré demasiadas veces
que las coherencias de mi cabeza
suenan totalmente estupidas saliendo de mi boca,
o tal vez lo son.
No pretendo que nadie adivine nada,
cada mente es un mundo,
y la mía es plutón.
sábado, 8 de septiembre de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)