viernes, 22 de junio de 2018

Mercurio y Saturno

Conexión entre Mercurio y Saturno,
explosión si queremos explicarlo mejor,
el big bang que termina, determina y comienza.

Sensibilidad con poco tacto y comunicación,
carencia de cordura
y determinación.

"Mercurio y Saturno se unirán, 
situación que es extraña considerando 
que estos dos planeas tienen una velocidad
que contrasta"
No tengo ni la absoluta verdad,
ni soy quien vos ves.
Creamos el personaje que mas nos sirve
para envolvernos en una armadura
y no dejar que la transparencia mas pura
nos delate por completo.
Parte del personaje es quien somos,
por algo elegimos que nos vean así,
delatamos nuestros mas grandes miedos
como la vulnerabilidad
al hacer creer al mundo que somos carentes de ella.
Vos sos vos,
y yo soy yo,
y mi forma de expresarme jamas la vas a comprender.
Escribo para que entiendas,
que hay cosas que nunca te voy a decir,
no porque no quieras
sino porque no tengo la habilidad para hacerlo.
Y tal vez con mucho trabajo,
logres mirarme a los ojos
y leer las miles de palabras flotando en mi cerebro
que nunca dije
y nunca escribí,
porque a pesar de que me lo enseñaron,
mi persona no me deja serlo.
La frialdad no quita sentimientos,
y la fuerza en carácter no quita debilidad.
Mi personaje es parte de quien soy,
de quien quisiera ser,
de quien fui
y de quien voy a ser.
Me acepto,
    y me comprendo
        al no comprenderme.

jueves, 14 de junio de 2018

miércoles, 13 de junio de 2018

Me hundo
y me paralizo,
y siento que no puedo volver a subir.
Ruego escuchar una voz familiar,
o sentir un tacto
que solo existe en mi cabeza,
mediante recuerdos.
Conozco la medicina,
pero está muy lejos de acá
y yo ya no tengo piernas.
Me desprecio
como si fuese mi elección,
como si fuese alguien ajeno
y no pudiese comprender(me).

viernes, 8 de junio de 2018

Quiero decir cosas,
pero no me dejan.
Diganles que se callen,
que bajen la voz,
que no puedo pensar.

miércoles, 6 de junio de 2018

A veces pienso que todo empezó cuando yo estaba en el secundario, que empecé a hablar en esa epoca, a hacerte entender que no estabas haciendo las cosas bien, y pienso en que tal vez no pasó tanto tiempo y que es normal que todavía no comprendas. Pero hace un rato me acordé de la cantidad de veces que mi mamá, tu ex esposa, te tuvo que decir incontables veces cuando yo era chiquita que te tenía miedo, que no te hablaba, que no te decía las cosas que no me gustaban de vos, porque te tenía miedo. Me acordé de la vez que rompí un vaso y fui corriendo a esconderme a mi cuarto sin parar de llorar porque pensé que me ibas a gritar. Me acordé que no me gustaba hacer la tarea y si traía una mala nota me decias al grito de "¿vos sos boluda?". Me acordé de todas las veces que despectivamente me dijiste que soy igual a mi mamá. Me acordé de esa vez que en la primaria perdí los anteojos y estuviste aproximadamente una hora gritandome (o eso sentí yo), yo tenía unos 7 años. Me acordé como una vez me dijiste que no salga al patio, salí igual, te enojaste, me llevaste apretandome del brazo a mi cuarto y me encerraste ahí. Me acordé de los apretones en el brazo, y tus reproches de que nunca me tocaste un pelo, que no entendes de qué me quejo. Me acordé de cuando me encerraste en mi cuarto hasta que terminara de estudiar ciencias sociales. Me acordé de la unica vez que te sentaste a estudiar conmigo. Me acordé de tus reproches de que me das todo, refiriendote a lo material. Me acordé de todas las veces que me sentí inutil y tarada. Me acordé de vos diciendome que me llevaste en auto toda la primaria, una mañana de lluvia que yo tenía que ir al colegio, con el tablero, una mochila pesadisima y un paraguas a los 13 años, fui en colectivo igual. Me acordé de la carta que te hice a los 15 años, una de las tantas veces que me fui de tu casa, diciendote que eras mal padre y que te odiaba, carta que todavía guardas, y todavía me reprochas, sin haberte sentado a pensar ni una sola vez si tenía algo de razón, si algo estabas haciendo mal. Me acordé de cuando me hiciste cambiarme de orientacion en el primer secundario al que fui porque descubriste que había fumado marihuana, y menos de un año despues me enteré que vos también fumabas, hace años, en frente mio, pero me decías que era tabaco. Me acordé como me revisabas mis redes sociales, enteras, mis conversaciones privadas, cada vez que tenías la oportunidad. Me acordé de cuando a los 16 años pedí ayuda, y el colegio también dijo que necesitaba ayuda, pero tuviste que esperar un año a encontrarme cortes en las muñecas para escuchar. Me acordé de todos los falsos "perdon" y de como al mes o menos volvias a tratarme como dijiste que no lo ibas a volver a hacer. Me acordé de las veces que indirectamente me hiciste sentir que mi orientacion sexual estaba mal, que te encantaría que me enamore de un hombre y que tenga una familia normal. Me acordé de que mi propia hermana no sabe nada de mi porque no me dejas contarle nada, porque lo que me hace ser yo está mal, que no tiene edad para saber sobre la homosexualidad o sobre feminismo, es chica todavía. Me acordé de cuando te enojabas porque yo estaba deprimida y no quería hacer nada. Me acordé de como me decías que no querías que salga con mi ex novia solo porque no vivía en capital y en provincia "son todos negros". Me acordé de los reproches por pagarme la obra social. Me acordé de cómo me tratabas cuando trabajaba para vos diciendome que ahí no eras mi papá, que yo era tu empleada e iba a hacer todo lo que vos me decías. Me acordé de las veces que me viste llorar y me decías despectivamente "¿por qué lloras?" despues de haberme gritado y/o dicho que era una boluda. Me acordé de cómo me hiciste sentir que llorar estaba mal. Me acordé de que tuve que intentar quitarme la vida y terminar internada para que tus actitudes se calmen, un poco. Me acordé cómo ni teniendo seis intentos de suicidio encima te pusiste a pensar en que tal vez alguna pequeña parte era responsabilidad tuya. Me acordé de cómo mi psiquiatra me contó que te dijo que tenías que hacerte tratar urgente y la trataste de boluda, o algo así. Me acordé de la cantidad de veces que me dijiste que era una drogadicta. Me acordé de la cantidad de veces que me hiciste sentir que estaba gorda y que estaba mal. Me acordé cuando una vez a los 17 te dije que no había terminado mi plato de comida pensando que ibas a estar orgulloso de mi. Me acordé de cuando hace menos de una semana me surgió una muy buena oportunidad laboral muy rapido y te enojaste, me dijiste todo lo que me dijiste en mi vida junto por telefono desde tu oficina, y fuiste hasta el baño en donde yo estaba, me acorralaste para seguir gritandome mientras yo lloraba mientras me empujabas con un dedo en el pecho, que por cierto, si, me dolió, y no, no soy ninguna maricona.

Y todavía tengo la costumbre 
de buscar ser todo eso 
que en algún momento decis que te atrae.

Porque mi persona no es suficiente
y siempre puedo un poco más.

-Quiero ser todo eso que te gusta-

martes, 5 de junio de 2018

Me quedo sentada fumando
y siento
cómo me voy consumiendo
a la misma velocidad que mi cigarrillo.


Y cuanto más reprimo
más me ahogo.


No quiero morir, ni desaparecer,

solo quiero que sea un poco más fácil.


Quiero no tener que sentir que me estoy vistiendo de una armadura porque sino me desarmo.


No me quiero desarmar.
Necesito que alguien se de cuenta de lo mal que la estoy pasando.
No puedo hacer más que esto.
Ni siquiera pido ayuda, ni que se hagan responsables de mi. Yo me sé cuidar sola.
Pero un poco más de amor no me vendría mal.

sábado, 2 de junio de 2018

PP

Tenía ese brillo y esa calidez que todos veían menos él. Se le iba todo de las manos por pretender tenerlo todo. No quería romper nada y así destruía todo a su alcance. No sabía priorizar, no existía esa palabra para él, todo era más importante que su propio bienestar. Pretendía cuidar todo, sin saber que hasta lo más bello y carente de maldad puede provocar tristeza.
Toda persona que tocaba su piel lo sentía y se volvía adicta, toda persona menos él. No sabía su poder y no sabía el nivel de toxicidad existente en este mundo. No sabía que existían las malas intenciones. Para el todo lo mano venía de su persona, no de otra. El era el problema, eso le enseñaron. Le opacaron la luz, se la escondieron, porque era imposible apagarla. Pero el nunca supo que la tenía.
Es la persona más hermosa y fascinante que alguna vez analicé, nunca nadie me llamó tanto la atención. Era inevitable que no me enamorara de él. Era la tormenta más fuerte y difícil de dominar. Su forma de caminar y su forma de pensar. Me aprendí de memoria hasta su más minimo gesto. Y si algún día desaparecía yo sabía que iba a poder recrear en mi mente hasta el sonido de su respiración, su rostro al dormir y su lunar en el parpado izquierdo. Su risa y sus dientes. La forma de su boca al pronunciar el francés. Sus agudos cuando se emociona y su llanto cuando aprende algo nuevo acerca de la vida. Su IQ más alto de lo normal y poca inteligencia sentimental. El temblor en sus manos cuando alguien abusa de su poder contra él y aún así se deja. Su voz cálida e intelectual. Sus dedos en las cuerdas de su guitarra, o el ukelele que le regalé. Su voz baja cuando no quiere que lo escuchen cantar pero no lo puede evitar.
No me enamoré de sus acciones sino del potencial. Con él valió la pena el sufrimiento de mi intuición.