A veces pienso que todo empezó cuando yo estaba en el secundario, que empecé a hablar en esa epoca, a hacerte entender que no estabas haciendo las cosas bien, y pienso en que tal vez no pasó tanto tiempo y que es normal que todavía no comprendas. Pero hace un rato me acordé de la cantidad de veces que mi mamá, tu ex esposa, te tuvo que decir incontables veces cuando yo era chiquita que te tenía miedo, que no te hablaba, que no te decía las cosas que no me gustaban de vos, porque te tenía miedo. Me acordé de la vez que rompí un vaso y fui corriendo a esconderme a mi cuarto sin parar de llorar porque pensé que me ibas a gritar. Me acordé que no me gustaba hacer la tarea y si traía una mala nota me decias al grito de "¿vos sos boluda?". Me acordé de todas las veces que despectivamente me dijiste que soy igual a mi mamá. Me acordé de esa vez que en la primaria perdí los anteojos y estuviste aproximadamente una hora gritandome (o eso sentí yo), yo tenía unos 7 años. Me acordé como una vez me dijiste que no salga al patio, salí igual, te enojaste, me llevaste apretandome del brazo a mi cuarto y me encerraste ahí. Me acordé de los apretones en el brazo, y tus reproches de que nunca me tocaste un pelo, que no entendes de qué me quejo. Me acordé de cuando me encerraste en mi cuarto hasta que terminara de estudiar ciencias sociales. Me acordé de la unica vez que te sentaste a estudiar conmigo. Me acordé de tus reproches de que me das todo, refiriendote a lo material. Me acordé de todas las veces que me sentí inutil y tarada. Me acordé de vos diciendome que me llevaste en auto toda la primaria, una mañana de lluvia que yo tenía que ir al colegio, con el tablero, una mochila pesadisima y un paraguas a los 13 años, fui en colectivo igual. Me acordé de la carta que te hice a los 15 años, una de las tantas veces que me fui de tu casa, diciendote que eras mal padre y que te odiaba, carta que todavía guardas, y todavía me reprochas, sin haberte sentado a pensar ni una sola vez si tenía algo de razón, si algo estabas haciendo mal. Me acordé de cuando me hiciste cambiarme de orientacion en el primer secundario al que fui porque descubriste que había fumado marihuana, y menos de un año despues me enteré que vos también fumabas, hace años, en frente mio, pero me decías que era tabaco. Me acordé como me revisabas mis redes sociales, enteras, mis conversaciones privadas, cada vez que tenías la oportunidad. Me acordé de cuando a los 16 años pedí ayuda, y el colegio también dijo que necesitaba ayuda, pero tuviste que esperar un año a encontrarme cortes en las muñecas para escuchar. Me acordé de todos los falsos "perdon" y de como al mes o menos volvias a tratarme como dijiste que no lo ibas a volver a hacer. Me acordé de las veces que indirectamente me hiciste sentir que mi orientacion sexual estaba mal, que te encantaría que me enamore de un hombre y que tenga una familia normal. Me acordé de que mi propia hermana no sabe nada de mi porque no me dejas contarle nada, porque lo que me hace ser yo está mal, que no tiene edad para saber sobre la homosexualidad o sobre feminismo, es chica todavía. Me acordé de cuando te enojabas porque yo estaba deprimida y no quería hacer nada. Me acordé de como me decías que no querías que salga con mi ex novia solo porque no vivía en capital y en provincia "son todos negros". Me acordé de los reproches por pagarme la obra social. Me acordé de cómo me tratabas cuando trabajaba para vos diciendome que ahí no eras mi papá, que yo era tu empleada e iba a hacer todo lo que vos me decías. Me acordé de las veces que me viste llorar y me decías despectivamente "¿por qué lloras?" despues de haberme gritado y/o dicho que era una boluda. Me acordé de cómo me hiciste sentir que llorar estaba mal. Me acordé de que tuve que intentar quitarme la vida y terminar internada para que tus actitudes se calmen, un poco. Me acordé cómo ni teniendo seis intentos de suicidio encima te pusiste a pensar en que tal vez alguna pequeña parte era responsabilidad tuya. Me acordé de cómo mi psiquiatra me contó que te dijo que tenías que hacerte tratar urgente y la trataste de boluda, o algo así. Me acordé de la cantidad de veces que me dijiste que era una drogadicta. Me acordé de la cantidad de veces que me hiciste sentir que estaba gorda y que estaba mal. Me acordé cuando una vez a los 17 te dije que no había terminado mi plato de comida pensando que ibas a estar orgulloso de mi. Me acordé de cuando hace menos de una semana me surgió una muy buena oportunidad laboral muy rapido y te enojaste, me dijiste todo lo que me dijiste en mi vida junto por telefono desde tu oficina, y fuiste hasta el baño en donde yo estaba, me acorralaste para seguir gritandome mientras yo lloraba mientras me empujabas con un dedo en el pecho, que por cierto, si, me dolió, y no, no soy ninguna maricona.
No hay comentarios:
Publicar un comentario