Cuesta decirte
todo lo que puedo llegar a sentir.
Me despierto y te veo,
dormido,
en mi cama,
y se que asi es como quiero estar.
No expreso nada
porque no tengo la habilidad,
aunque lo siento,
y se que te duele,
porque lo necesitas,
y lo veo en tus ojos.
<Mi nivel de frialdad a veces llega al punto de convertirse en hielo,
no te quiero congelar.>
No sé cómo explicarte
que tu risa y tu voz son todo lo que necesito
aunque te tenga lejos o acá.
Me aburro de todo
pero nunca de vos.
No me importa tu pelo
ni tu grasa corporal
o si estas allá o acá,
me gustás igual.
Igual que antes,
igual que ahora,
igual que mañana.
Igual que siempre.
sábado, 21 de julio de 2018
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