El sol ilumina,
sin transporte publico,
fuerte en los ojos,
pero la ciudad no para.
La ciudad nunca para.
Quisiera ponerle un freno,
tanto a la ciudad
como a mi cabeza,
que en tanto se parecen,
ninguna de las dos frena.
No estoy triste,
y aún así,
mis palabras demuestran lo contrario.
Una vida destinada a la melancolía
y la misma combinación de palabras.
"Una verdad que todavía no tragué de mi"
leí por ahi
que es mi conflicto emocional.
Tres meses y todavía no sé de vos.
Que sos un caso perdido,
dirían muchos,
menos yo.
Que nadie sepa de mis escritos,
y que nadie sepa lo que pienso sobre vos.
Todavía sigo esperando que se me pase,
y siempre que parece que te vas
estabas escondido esperando
a que me de vuelta
para tocarme el hombro
y echarte a correr.
Probablemente seas una fantasía,
no digo que lo sé porque no te toco,
y no estoy segura de querer hacerlo.
Probablemente sos una excusa que me inventé para escribir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario