lunes, 5 de noviembre de 2018

El sol ilumina,
sin transporte publico,
fuerte en los ojos,
pero la ciudad no para.
La ciudad nunca para.

Quisiera ponerle un freno,
tanto a la ciudad
como a mi cabeza,
que en tanto se parecen,
ninguna de las dos frena.

No estoy triste,
y aún así,
mis palabras demuestran lo contrario.
Una vida destinada a la melancolía
y la misma combinación de palabras.
"Una verdad que todavía no tragué de mi"
leí por ahi
que es mi conflicto emocional.

Tres meses y todavía no sé de vos.

Que sos un caso perdido,
dirían muchos,
menos yo.

Que nadie sepa de mis escritos,
y que nadie sepa lo que pienso sobre vos.

Todavía sigo esperando que se me pase,
y siempre que parece que te vas
estabas escondido esperando
a que me de vuelta
para tocarme el hombro
y echarte a correr.

Probablemente seas una fantasía,
no digo que lo sé porque no te toco,
y no estoy segura de querer hacerlo.

Probablemente sos una excusa que me inventé para escribir.

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